miércoles, 3 de diciembre de 2008

autocensura

Hay quienes dicen que para crear se necesita inspiración, y esto es cierto, pero no es ésta el motor sino una herramienta más, con el paso del tiempo uno va recopilando las técnicas, los modos y de ahi el aprendizaje que está en todas partes y así mismo la fuente de donde abrevamos los que tenemos el gusto por crear, por el placer de hacerlo, por necesidad del alma o por sincera vanidad...

Asi es como me hice escritor, así me denomino y como soy el único que me lee entonces puedo decirme como yo quiera.... empecé con poesía y después de muchos años me atreví a escribir cuento corto y ahora hasta novela, dependiendo del creador es la dificultad ... ya que los poetas encontramos tan difícil el hacer una novela y los novelistas tan complejo hacer poesía cada quien ve en el de enfrente la tarea más ardua, no se si se trate de humildad o de honestidad, para mi siempre fue raro encontrar mentira entre los que escriben...

Muchas veces, casi todas, aborrezco lo que escribo, la mayoría de las ocasiones me siento avergonzado, poco capaz, pretencioso, inocente, tosco, burdo y con todos los etcéteras posibles. No se si es que me doy cuenta de la poca valía de mis letras o de mi franca ignorancia al escribir, y esto pasa cada vez, en fin será que no soy un robot pulidor de letras... que es otra de las cosas que me quisieron enseñar en uno de tantos talleres a corregir y corregir y corregir tanto y tantas veces que termina quedando algo perfecto, si de producción en serie estamos hablando o de trabajo artesanal o de mente sobre espíritu o de prostitución hacia la vanidad que se yo... el que sabe es el que me enseñó eso de corregir mil veces lo que se escribe.... sin que se ofenda o aunque lo haga, igual ya de vez en vez corrijo unas dos tantas...

y valga la letra algo después de pulida y encerada...

(inconcluso)

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Voz, ¿qué me dices?

Voz, ¿qué me dices?
Bosque me dices...